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¿Por qué Clima Solidaridad?

Durante el desarrollo de la Plataforma #Climasolidaridad nos encontramos con las siguientes problemáticas:

 

  • desconocimiento de la relación entre cambio climático y derechos humanos.

  • falta de coherencia entre el decir y hacer. Por ejemplo, soy defensor(a) del medio ambiente o de derechos humanos, pero me transporto en automóvil todos los días.

  • discursos climáticos que no toman en cuenta los conceptos de justicia social, derechos humanos y solidaridad.

  • escasa cooperación entre movimientos ambientalistas, de solidaridad y de derechos humanos.


Los movimientos de solidaridad y derechos humanos han apoyado durante muchos años a comunidades y personas de todo el mundo que se han visto afectadas por graves violaciones de derechos humanos. Cuando se analizan las causas y los autores de estas violaciones de derechos humanos, suelen aparecer los mismos actores que también contribuyen al calentamiento global. Entre otras, las industrias del carbón, la minería, el petróleo, la generación de energía y la movilidad, así como las plantaciones industriales (monocultivos) tanto lícitas como ilícitas.
 

Queremos abordar estos problemas poniendo en primer plano la resistencia de todas aquellas comunidades locales que luchan por la defensa de sus territorios, la biodiversidad, las fuentes de agua potable, la justicia social y la paz. De esta manera queremos promover un enfoque solidario, interseccional y participativo para un planeta más sostenible y pacífico. Para nosotros es importante crear espacios, en la medida de lo posible, que se basen en el intercambio de conocimientos con las personas y comunidades más afectadas por la crisis climática. Somos conscientes de que no podemos "salvar el mundo" con nuestro trabajo, pero queremos hacer todo lo posible para entender cómo podemos actuar proactivamente en solidaridad con los demás.


Uno de nuestros objetivos centrales es informar sobre qué iniciativas aquí en Alemania y Europa ofrecen alimentos, energía, movilidad, educación, entre otros, de manera solidaria sin promover la corrupción, las violaciones de los derechos humanos o los daños medioambientales en otros países.

La plataforma promueve diálogos e iniciativas que contribuyen al logro de los siguientes objetivos de desarrollo sostenible:

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Nuestros principios en detalle

Redacción: Alejandro Pacheco Zapata, Öku-Büro
kolumbien@oeku-buero.de

Los derechos humanos, afectados desde el principio

Nuestra amiga Marta nació en la selva tropical en Ecuador y Andrés[1] en una región bananera de Colombia. Ambos nacieron en lugares hermosos que hoy en día se han convertido en lugares hostiles. Ellos ahora sufren no solo los efectos del cambio climático, sino también la violación de sus derechos fundamentales. Partiendo de investigaciones y conferencias con invitadas como Marta e invitados como Andrés, realizadas por la Oficina Ecuménica para la Paz y la Justicia y otras organizaciones, hemos llegado a la conclusión de que el cambio climático comienza con graves violaciones de los derechos humanos. Encontramos también que los sectores económicos responsables por dichas violaciones, son los mismos que más aceleran el calentamiento global.
¿Por qué? En esta plataforma presentaremos casos de algunos sectores económicos que requieren enormes cantidades de tierra y de agua y cómo esto afecta a personas como Marta y Andrés.
 

Solidaridad mundial

El interés en enfrentar el cambio climático se ha convertido en una tendencia, especialmente en la política y publicidad. Sin embargo, los lemas provienen de fuerzas políticas y corporaciones cuyos motivos y acciones han sido durante décadas, y siguen siendo, responsables de crear la crisis climática actual.

Consideramos que es importante buscar soluciones que provengan de las bases de la sociedad y de la solidaridad entre los pueblos y las personas. Soluciones orientadas para el bien común y que no sea de beneficio exclusivo o para la generación de ganancias de unos pocos. Sin embargo, el problema es mucho más complejo de lo que podemos imaginar y nos olvidamos de historias como la de María en la Amazonia ecuatoriana o la de Andrés en Colombia.

Las tensiones Norte-Sur aumentan

Los efectos negativos de la producción industrial repercuten principalmente tanto en comunidades indígenas, étnicas y de pequeños agricultores. Además, la mayoría de las metrópolis con las mas altas temperaturas se encuentran en regiones o países que no cuentan con los suficientes recursos para hacerle frente a los cambios climáticos que ya están sufriendo.

De esta manera se agudizan las tensiones entre países que existen desde la época colonial. La producción industrial se centraliza en ciertos países o en grandes metrópolis, donde el ingreso per cápita es más alto y, por consiguiente, hay mayor consumo. Los efectos del clima, por otra parte, tienen lugar especialmente en los países donde se extraen recursos naturales. Desde el 2007, el Programa De Las Naciones Unidas Para El Desarrollo (UNDP) hace énfasis en la "solidaridad" con las personas y regiones más afectadas, especialmente en África, Latinoamérica y el sur de Asia. Ya han pasado más de 10 años y los problemas siguen siendo los mismos que en ese entonces.

Un planeta agotado

Los países industrializados ya han agotado la gran mayoría de sus ecursos naturales. Esta fue una de las principales necesidades que los llevó a colonizar y explotar en el pasado a otros continentes, como América Latina, que ha experimentado la explotación de sus recursos durante más de 500 años. Ahora, no solo las reservas de oro, niquel, carbón o petróleo son relativamente pocas, sino que también las reservas de biodiversidad y de bosques y selvas tropicales se han reducido a pequeñas áreas de reserva. Desde el 2008, el informe del PNUD viene insistiendo en que el Planeta Tierra esta alcanzando los límites de absorción de dióxido de carbono (CO2) y otros gases de efecto invernadero. En Alemania, también, existen informes sobre el agotamiento de algunas fuentes de agua.

Un círculo vicioso

Hay diferentes opiniones acerca de cómo las diversas causas repercuten en el cambio climático. La Comisión Europea, por ejemplo, cita como causas principales la explotación y quema de combustibles fósiles, la deforestación, la ganadería extensiva, el uso de fertilizantes de nitrógeno en los monocultivos y el uso de gases fluorados, especialmente en los equipos de refrigeración. Pero también los proyectos aparentemente respetuosos con el medio ambiente, como las grandes presas para la generación de energía generan violaciones de derechos humanos y la destrucción a gran escala de la naturaleza. Estas actividades están estrechamente vinculadas a la ilusión de recursos infinitos y a modelos económicos que se basan en la maximización del capital, los cuales apuntan al consumo como un fin en sí mismo, más que a satisfacer las necesidades de la vida diaria. Así, se crea un círculo vicioso a partir de la demanda de productos, energía y transporte.

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Las grandes corporaciones satisfacen en última instancia la demanda del mercado, pero su objetivo principal es maximizar su capital y ganar poder a nivel mundial. La codicia y la ambición superan las barreras éticas y promueven las amenazas políticas y económicas en contra de los países más débiles (mediante amenazas militares, embargos, distanciamiento político, etc.). Estas amenazas van generalmente acompañadas de sobornos, los cuales refuerzan la corrupción y debilitan las instituciones estatales. Sólo de esta manera, dichas corporaciones obtienen sin complicaciones licencias ambientales y de operación para la extracción de recursos. Una vez concedidas las licencias, inician las violaciones de derechos humanos mediante amenazas, desalojos o desapariciones forzadas para obtener la tierra al menor costo posible. Luego de que sale la población, inicia la deforestación, lo cual lleva a la pérdida de biodiversidad y de las fuentes de agua[2]. Durante el transporte, la combustión o el procesamiento de las materias primas extraídas y durante el consumo de los productos finales se genera una emisión de gases y partículas nocivas para los ecosistemas en el lugar de extracción, de transformación y de consumo. Estos cambios en el ecosistema producen a su vez el derretimiento de los glaciares, sequías, inundaciones, aumento del nivel del mar, entre otros fenómenos. Así, el círculo se cierra con los cambios en el microclima y sus efectos: desertificación, baja productividad agrícola, pérdida de cosechas, enfermedades y epidemias, escasez de agua y, por lo tanto, al final de nuevo más desplazamientos (migración) y mas muertes. Si a la ecuación le añadimos el problema de los residuos, en especial los plásticos, el problema se vuelve aún mas crítico.

Enfoques tradicionales para resolver la pobreza

La política internacional y especialmente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas han establecido como meta la reducción de la pobreza. Millones de personas deberían poder alimentarse mejor, en un planeta con un aumento poblacional constante. Sin embargo, las soluciones propuestas se fundamentan, una vez más, principalmente en los monocultivos, el aumento de la producción de energía y el crecimiento de la producción industrial. Así, el ciclo comienza de nuevo.

También se ha creado un mercado para los "negocios verdes", por ejemplo, el Comercio de Derechos de Emisión, que aporta enormes beneficios a los países industrializados y, al mismo tiempo, conduce a la violación de los derechos fundamentales de las comunidades indígenas que viven en los bosques y las selvas tropicales, al no poder usarlos para su autoabastecimiento.

Alternativas solidarias y sostenibles

Como apuesta para el éxito de nuestro trabajo de sensibilización y concientización queremos ofrecer esta plataforma de encuentro e intercambio para proyectos, redes y actores participativos y de base local. De este modo, el proyecto contribuye a un futuro solidario y sostenible.

Te invitamos a ver algunos ejemplos interesantes en nuestros videos, como la agricultura solidaria, la producción de energía solidaria, el transporte de carga libre de emisiones, y pronto muchos más.

No hay planeta B.

#SolidaridadClimática ¡Ya!

Todo comenzó después de un seminario de la Öku-Büro en Munich en 2019. Después de varias discusiones sobre las violaciones de los derechos humanos y los problemas ambientales en América Latina, surgió la idea: necesitamos más solidaridad y modelos solidarios para alejarnos de los modelos de desarrollo destructivos.

Fuentes

[1] Historias reales de communidades que apoyamos. Los nombres fueron editados

[2] Estos problemas se explican detalladamente en los artículos de la plataforma